Hoy salimos a correr tan pronto como llegamos al instituto. La condición física es ya un requerimiento indispensable del ritmo de la obra, no sólo una necesidad o un capricho.
Dimos cerca de 5 vueltas a la explanada de Real del Monte caminando y otras 5 o 6 corriendo. En general fue de gran ayuda para nosotros, pues al terminar y correr la obra teníamos la energía suficiente para pasar el principio con menos pausas y más fluído.
En cuanto al ensayo no puedo más que decir que fue uno de los mejores. Cada vez estamos más seguros de lo que tenemos que hacer y eso se refleja en la escena, cuando cada uno sabe perfectamente en dónde tiene qué estar y cuáles son las acciones que realizamos individualmente; así, el trabajo colectivo se ve unificado y podemos pasar de una cosa a otra sin problemas.
Sin embargo el final sigue estando un poco cortado, pero creo que cada vez es menos y es probable que en el siguiente ensayo ese problema sea cosa del pasado y podremos acuparnos deotras cosas.
Ahora sólo queda no cortar el entrenamiento para que cada vez nos sea más fácil soportar el ritmo dramático de la obra y no nos agotemos con facilidad.
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